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Buceando en el mar

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Y de repente escuché un tango desde la arena, y las olas vinieron un poco grises y la mirada se hizo lluvia. Es que cualquier mar tiene algo de Discepolín, algo de "Mi noche triste". Pero, ¿será triste mi noche?

Y de repente la espuma de las olas se escurrió por mis manos, lamió mis manos, como una mujer en la noche del arrabal. Como Malena que sigue esperando a sus príncipes en el derpa de Duvimioso Terra, abriendo la ventana que da al zaguán para acariciar la noche. Pero, ¿esta Malena es la del tango?

Y de repente al Sur lo vi en una ola. ¿Qué barrio es este que se puede aparecer en una ola? ¿Qué mar puede tener un barrio adentro? Hay veces que veo fantasmas cuando miro la mar: un día creí que ella quemaba y se hizo fuego, se hizo llama, como esos bosques que andan quemándose por ahí. Pero, ¿ella podrá ser llama otra vez?

Y de repente toda la mar se hizo mujer, y se metió en mi lecho como ella. Me acuerdo cuando ella con toda su humedad a cuestas con toda la noche derramada en su cuerpo, se metía. Y yo me abría paso por sus piernas, por sus pechos, por su piel. Pero, ¿será mujer la mar?, ¿podrá la mar ser ella?

Y de repente las olas son mi espejo, en realidad son como recuerdos que vienen a la orilla y se vuelven para adentro. Se vuelven, como cuando mirábamos la playa Ramírez a través de los fierros y nos imaginábamos que la Ramírez era una mujer, que alguna lágrima le caía por la arena, que se bailaba un candombe en las llamadas y, hasta un polvo nos echábamos con ella. Lo peor de la Ramírez no son los recuerdos, sino la realidad sola de lo que quedó. Pero, ¿qué quedó? A lo mejor bucear seria la solucion

Y de repente, el tiempo se hizo mar, o sea mujer, como la noche que aparece en mis ojos. No la noche triste, la noche que se hizo vida en un pequeño altillo. La que me regaló unos versos de Juan dedicados al Che cuando la otra noche arreciaba y todo parecía oscuro en la mirada. Lo jodido de la mirada no es la oscuridad, es la claridad que imaginamos, como la mar, que al fin de cuentas es mujer, porque solo una mujer puede cangrejear tanta vida.

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